El morador de la filantropía

Melomaniaco vehemente. Con sinceridad: ruido. Infaustas letras adornando sonidos redundantes detonando las paredes de mi hogar. Hora tras hora, día tras día. Las fuerzas del orden, decían. Desbarajuste dirigido e improductivo. Desesperanza. Mi persona coexistía con alipori incesante, desesperación creciente y establecido agotamiento mental. Su carácter complaciente es mi aspiración. Su indeliberada filantropía es mi inspiración.