La abuela

—Ayer fui a la posada y me dijeron que me quedara a cenar. Pero yo no quería, tenía cosas que hacer en casa. Insistieron mucho, y al final tuve que quedarme. —¿A qué posada te refieres? —preguntó mi tía. —A la de ahí arriba—subió el brazo derecho e hizo un gesto con la mano, luego señaló con el dedo índice a través de la ventana—. Subiendo por el camino …

El morador de la filantropía

Melomaniaco vehemente. Con sinceridad: ruido. Infaustas letras adornando sonidos redundantes detonando las paredes de mi hogar. Hora tras hora, día tras día. Las fuerzas del orden, decían. Desbarajuste dirigido e improductivo. Desesperanza. Mi persona coexistía con alipori incesante, desesperación creciente y establecido agotamiento mental. Su carácter complaciente es mi aspiración. Su indeliberada filantropía es mi inspiración.

L’avi

Ahir vaig estar buscant el títol del nínxol on enterrar el meu avi. No estava al primer calaix del despatx. Tampoc és un despatx qualsevol, tot i que el més probable és que sí que ho sigui. Amb això vull dir que vaig descobrir l’importància que té aquesta estança per definir la personalitat del seu propietari. Ja no només del meu avi, sinó de qualsevol que destini un vast …

Hoy me han cortado el pelo

Pues resulta que hoy me han cortado el pelo. En una peluquería, digo. El caso es que hacía como seis años que no iba al peluquero. La verdad es que es bien sencillo de entender, no es no me haya arreglado el pelo en seis años. Resulta que tengo una amiga peluquera que me lo venía a cortar a casa. Lo que de verdad importa, es lo siguiente: Mi …

La constancia

La constancia es como ese primer contrato que firmas recién graduado de la universidad —o en mi caso, obviando ese paso, sobrevalorado o no—, sin tener idea alguna de lo que estás firmando. Lo que más me jode de la constancia es eso, que no sabes lo que es pero sabes que la necesitas. Yo no tengo constancia. No la tengo. Lo acepto. Lo reconozco. Lo sé. Sé que …