La abuela

—Ayer fui a la posada y me dijeron que me quedara a cenar. Pero yo no quería, tenía cosas que hacer en casa. Insistieron mucho, y al final tuve que quedarme. —¿A qué posada te refieres? —preguntó mi tía. —A la de ahí arriba—subió el brazo derecho e hizo un gesto con la mano, luego señaló con el dedo índice a través de la ventana—. Subiendo por el camino …

El morador de la filantropía

Melomaniaco vehemente. Con sinceridad: ruido. Infaustas letras adornando sonidos redundantes detonando las paredes de mi hogar. Hora tras hora, día tras día. Las fuerzas del orden, decían. Desbarajuste dirigido e improductivo. Desesperanza. Mi persona coexistía con alipori incesante, desesperación creciente y establecido agotamiento mental. Su carácter complaciente es mi aspiración. Su indeliberada filantropía es mi inspiración.

Eso en el cielo

Hoy es una de esas noches que alguien califica de especial. Una noche peculiar y excepcional. Inimitable. La luna cuelga, azafranada y lejana, circundada de piropos en lo alto del cosmos esperpéntico y sombrío. Esperpéntico por misterioso y exótico; piropos por eso de que, por una noche, todo el mundo habla de ella. Hablar es poco, la presentan como la gran revelación. La exponen como si ayer no hubiera …

L’avi

Ahir vaig estar buscant el títol del nínxol on enterrar el meu avi. No estava al primer calaix del despatx. Tampoc és un despatx qualsevol, tot i que el més probable és que sí que ho sigui. Amb això vull dir que vaig descobrir l’importància que té aquesta estança per definir la personalitat del seu propietari. Ja no només del meu avi, sinó de qualsevol que destini un vast …

Hoy me han cortado el pelo

Pues resulta que hoy me han cortado el pelo. En una peluquería, digo. El caso es que hacía como seis años que no iba al peluquero. La verdad es que es bien sencillo de entender, no es no me haya arreglado el pelo en seis años. Resulta que tengo una amiga peluquera que me lo venía a cortar a casa. Lo que de verdad importa, es lo siguiente: Mi …

Capítulo 3. El paseo

Imagen de la cabecera creada por Freepik – www.freepik.es Salimos de la estación y nos dirigimos caminando a una especie de búnker que estaba en el mismo centro de Barcelona. Tampoco entendí exactamente qué era ni dónde estaba, solo que Mai había conseguido hablar con sus padres la noche anterior, justo después del anuncio, y le habían dicho dónde dirigirse. No sabían nada más. Decidieron dirigirse allí, y ese …

La constancia

La constancia es como ese primer contrato que firmas recién graduado de la universidad —o en mi caso, obviando ese paso, sobrevalorado o no—, sin tener idea alguna de lo que estás firmando. Lo que más me jode de la constancia es eso, que no sabes lo que es pero sabes que la necesitas. Yo no tengo constancia. No la tengo. Lo acepto. Lo reconozco. Lo sé. Sé que …

El museo

Era una mañana recién estrenada, una de esas ambiguas, donde el último atisbo de oscuridad se funde con la alborada del amanecer, pero donde el rocío de la madrugada ya resplandece en la cubierta de la barcaza. El Sol se alzaba sin premura tenuemente por el horizonte e irradiaba desatinado en la arrebolada nuca de Mario, que sentado en la popa gobernaba el timón del motor fueraborda en dirección …

Capítulo 2. La estación

Imagen de la cabecera creada por Freepik – www.freepik.es Al bajar del tren en la estación central se volvió todo un poco raro. El otro chico y yo cargábamos al viejo por los hombros  con un poco de angustia, por lo de llevar un muerto y eso; ninguno de los dos había cargado un muerto antes. No me sentía un asesino ni nada parecido pero por algunas de las …

Sube la montaña

Me acababa de despertar y, del mismo modo que el hambre matutina, un oportuno apetito montañés me ha espoleado a levantarme de la cama. La idiosincrasia del fin de semana me ha concedido un desayuno de lo más tranquilo: sentado en el sofá, mientras el sonido de las gotas de lluvia apagándose en la azotea del apartamento me deleitaban a cada sorbo de café. Me he vestido para la …